Los mosquetones que se utilizan para trabajos verticales y de altura se encuadran dentro de los equipos de protección individual (EPI) recogidos en el Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo. Consisten en una anilla de metal con un sistema de apertura y cierre rápido y sencillo. Se utilizan con los arneses para engancharte a cuerdas o anillos y como puntos de agarre. Su finalidad es reducir los riesgos de accidentes por caídas.
Son imprescindibles en diferentes disciplinas deportivas: alpinismo, escalada, parapente, espeleología, etc. Asimismo, son necesarios en trabajos de altura como la poda de árboles o trabajos verticales como la limpieza y mantenimiento de las fachadas de los edificios. Se fabrican en acero y zicral.
CLASIFICACIÓN DE MOSQUETONES
Según su forma:
1. Ovalados y simétricos: se utilizan para cuerda fija como la espeleología.
2. Asimétricos: puedes usarlos para el aseguramiento con un nudo semicabestan. Son polivalentes.
Según su sistema de apertura y cierre:
1. Simples: no poseen bloqueo manual.
2. Con seguros: se subdividen en tres categorías:
– Automáticos. Están prohibidos en casi todos los deportes y actividades laborales porque disponen de un sistema de apertura simple y poco seguro.
– De tornillo. Su sistema de bloqueo es de rosca y debes desatornillarlo para abrirlo.
– Semiautomáticos. Requieren una rotación de 90 º para su apertura. Ocupan un lugar intermedio entre los dos anteriores.
Según sus normas de seguridad:
1.Tipo A: con cierre automático y diseñado para conectarlo a un anclaje específico.
2.Tipo B: con sistema automático y puedes utilizarlo para actividades de aseguramiento.
3.Tipo D: con bloqueo automático y te sirve para una carga direccional predeterminada.
4.Tipo H (HMS): con apertura automática y forma de pera. Es el más polivalente.
5.Tipo K: puedes emplearlo para la vía ferrata.
6.Tipo Q: posee cierre de rosca.
7.Tipo X : dispone de cierre automático y forma oval. Se utiliza para cargas pequeñas y no te protege contra caídas.

